lunes, 14 de enero de 2013

Sobre Corea del Norte


La muerte del líder norcoreano Kim Jong-il ha atraído la atención mundial hacia el país asiático, que se autodefine como una república socialista autodependiente, aunque la realidad es que se trata de una dictadura, ahora en manos de su hijo, Kim Jong-un, y el país más hermético y opaco del mundo, lo que desata muchas sospechas al resto de países. Evidentemente, en este artículo nos vamos a centrar en el sistema económico de Corea del Norte y sus principales características.

Según estimaciones de la CIA (esto nos da una idea del secretísimo del país asiático) la industria conforma el 47,8% del PIB, los servicios el 31,5% y la agricultura el 20,7%, pero se desconoce la tasa de desempleo y el número de personas que viven bajo el umbral de la pobreza.
Hay que tener en cuenta que Corea del Norte posee un sistema económico de planificación centralizada, es decir que todas las empresas pertenecen al Estado. Esto evita el crecimiento económico y junto al sistema de autosubsistencia que sigue el país, impide las relaciones con otros países, por lo que evita el libre comercio de bienes lo cual es síntoma de un estancamiento económico.
Cabe destacar que el aspecto más importante de Corea del Norte es el militar, por lo que se deduce (digo deduce porque no existen datos oficiales) que se dedica una gran cantidad de los fondos del país, así como a la energía nuclear con fines militares.

Por tanto, el tiempo dirá si llegamos a conocer algunos datos más sobre Corea del Norte, pero la continuidad en el régimen gobernante dictatorial, nos hace pensar más bien todo lo contrario.

Sobre los paraísos fiscales


Últimamente se está hablando mucho de paraísos fiscales, ya que muchas empresas y particulares adinerados están migrando sus fortunas allí, y no solo en España, ya que en nuestra vecina Francia recientemente se aprobó un impuesto  adicional del 75% a quienes ingresen mas de un millón de euros al año. Por ello, vamos a analizar que requisitos se utilizan para determinar si un país ha de ser considerado como paraíso fiscal.

Los factores que determinan si una jurisdicción es un paraíso fiscal son los siguientes:
  • Si la jurisdicción no impone impuestos o éstos son únicamente nominales.
  • Si hay falta de transparencia. En un articulo anterior hablé de la propuesta de Suiza de no divulgar los nombres de poseedores de cuentas en dicho país a cambio de pagar los impuestos que generarían aquí dichos ingresos.
  • Si las leyes no permiten el intercambio de información con otros países para propósitos fiscales, beneficiandose así de los impuestos menores o inexistentes de dicha jurisdicción.
  • Si se permite a los no residentes beneficiarse de rebajas impositivas, aunque no desarrollen una actividad en el país.

Normalmente en los paraísos fiscales conviven dos regímenes fiscales diferentes y separados legalmente. Uno de ellos se aplica a los residentes y empresas del país, que pagan sus impuestos como en cualquier otro país, y el otro es aplicable a empresas o particulares no residentes, que gozan de las ventajas fiscales, pero que no pueden tener actividad económica en el territorio.

A continuación, un mapa con los paraísos fiscales:


jueves, 10 de enero de 2013

Sobre el abismo fiscal en EEUU


Hace unos días mi compañero Juan Mendezona escribió un artículo en su blog acerca del acuerdo in-extremis para evitar el abismo fiscal que tanto amenazaba al país norteamericano. Pero tan solo un par de meses después de llegar a este acuerdo, han de conseguir un segundo consenso, esta vez en la Cámara de Representantes la cual cuenta con mayoría republicana (partido opuesto al del presidente Barack Obama), lo cual hace aún mas complicado llegar a un punto que satisfaga a ambos partidos.

El Gobierno de Barack Obama pretende elevar el techo de endeudamiento, solución que los republicanos no están dispuestos a aceptar a menos que el Gobierno plantee grandes recortes en gastos Federales. Debido a que las negociaciones se presentan tremendamente complicadas, comienzan a surgir en ciertos medios del país ciertas alternativas para hacer frente a dicho problema de la deuda, una de las cuales ha llegado a catalogarse de "estúpida pero legal".
Una solución que se baraja pasaría por la emisión por parte del Gobierno de pagarés dirigidos a empleados federales, contratistas de Defensa o a beneficiarios del Seguro Social. A diferencia de la deuda, se convertiría en un compromiso a reembolsar únicamente cuando el secretario del Tesoro certifique que hay dinero suficiente disponible para asumir esos pagos. En otras palabras: Dejadnos dinero para disminuir la deuda, que cuando la cosa mejore os lo devolveremos.
Otra alternativa que recoge el New York Times seria la de acuñar una moneda de un billón de dólares para depositarla en la Reserva Federal, de modo que respalde la capacidad de endeudarse por esa cantidad. En palabras del congresista Demócrata Jerrold Nadler: "Suena estúpida, pero es absolutamente legal".

En fin, en aproximadamente un mes sabremos si se ha llegado a un acuerdo entre ambos partidos, o se ha optado por alguna de las posibles soluciones que se  barajan estos días. Veremos en que acaba, pero ambos partidos deberían tener en mente que la situación es muy delicada y que hay mucho en juego para la población Estadounidense.

Fuentes: El Economista