La muerte del líder norcoreano Kim Jong-il ha atraído la atención mundial hacia el país asiático, que se autodefine como una república socialista autodependiente, aunque la realidad es que se trata de una dictadura, ahora en manos de su hijo, Kim Jong-un, y el país más hermético y opaco del mundo, lo que desata muchas sospechas al resto de países. Evidentemente, en este artículo nos vamos a centrar en el sistema económico de Corea del Norte y sus principales características.
Según estimaciones de la CIA (esto nos da una idea del secretísimo del país asiático) la industria conforma el 47,8% del PIB, los servicios el 31,5% y la agricultura el 20,7%, pero se desconoce la tasa de desempleo y el número de personas que viven bajo el umbral de la pobreza.
Hay que tener en cuenta que Corea del Norte posee un sistema económico de planificación centralizada, es decir que todas las empresas pertenecen al Estado. Esto evita el crecimiento económico y junto al sistema de autosubsistencia que sigue el país, impide las relaciones con otros países, por lo que evita el libre comercio de bienes lo cual es síntoma de un estancamiento económico.
Cabe destacar que el aspecto más importante de Corea del Norte es el militar, por lo que se deduce (digo deduce porque no existen datos oficiales) que se dedica una gran cantidad de los fondos del país, así como a la energía nuclear con fines militares.
Por tanto, el tiempo dirá si llegamos a conocer algunos datos más sobre Corea del Norte, pero la continuidad en el régimen gobernante dictatorial, nos hace pensar más bien todo lo contrario.
